¿Porqué debo proteger a mi familia?

¿ Qué hago yo, una educadora financiera hablando de proteger a los tuyos?

 

La protección es un apartado del área de finanzas, que suele pasar desapercibido y es algo muy importante.  Si quieres que tus finanzas sean de calidad, debes de prestarle atención a este apartado también.

 

No solemos pararnos a analizar este apartado, ya que a nadie nos gusta pensar que nos podemos morir, realmente no es que podamos, si no que, vamos a morir. Así se termina la vida. Se trata de que seas consciente y actúes en consecuencia, protege a los tuyos ante tu muerte o tu incapacidad a nivel económico.

 

Nadie quiere pensar que esto pueda pasar mañana, y si viviéramos pensando así sería una agonía, lo único que tenemos que tener presente es que es una realidad, que no sabemos cuando va a llegar nuestro fin. Yo cuento de vivir hasta los 90 años, eso no quita que proteja a mi familia en el presente, ya que siempre hay un riesgo de que no llegue hasta tan avanzada edad.

 

¿Qué sucede cuando no le prestamos atención a este apartado? Pues nos podemos encontrar con 2 situaciones:

 

  • La familia no está protegida
  • La familia está protegida en exceso y estamos desperdiciando recursos

 

1- La familia no está protegida

 

En ningún momento nos paramos a pensar que esto pueda pasar, y no nos hemos cruzado con nadie que nos quiera “vender” un seguro de vida. Si mañana me muero ¿Cómo queda económicamente mi familia?

 

2- La familia está protegida en exceso y estamos desperdiciando recursos

 

Nos han vendido un seguro de vida porque tenemos un préstamo o una hipoteca y no nos han calculado realmente los recursos necesarios que necesitamos, por lo que estamos pagando un seguro mucho más alto de lo que necesitamos, en vez de estar invirtiendo ese dinero en algo que realmente nos hace falta.

 

En mi familia teníamos los dos casos, ya que yo estaba protegida en exceso por lo que estaba desperdiciando recursos en un seguro más alto de lo que yo necesitaba y Marcos tenía un seguro más bajo de lo necesario, por lo que si el faltase, la familia perdería nivel económico.

 

Es un apartado para ocuparse, no para preocuparse. Nos sentamos un rato para ver lo que necesitamos y cómo lo cubrimos, ya que no todo el mundo necesita un seguro de vida, a lo mejor con tus recursos y patrimonio lo tienes protegido.

 

No te lleva todo un día valorarlo y planificarlo, te digo 3 preguntas que te debes hacer para comenzar a valorarlo

 

1- ¿ A quién debo proteger?

2- ¿ Por cuánto tiempo?

3- ¿ Con cuánto  dinero les protejo?

 

Cuando tengas claro estas 3 respuestas, valoras tu economía y compruebas si tienes recursos suficientes, si no es así, traslada ese riesgo a un tercero, como por ejemplo una compañía de seguros, ya que estas están para cubrir cualquier hecho cierto que produzca un daño económico.

Como puedes comprobar solo tienes que hacer una pequeña gestión y ya te sentirás mejor, porque sabrás que económicamente has protegido a tu familia y eso te da tranquilidad, una de las sensaciones que se obtiene cuando tienes una educación financiera de calidad.