Qué es educación financiera

Cuando hablamos de educación financiera nos referimos a la gestión del dinero, obtenemos, administramos y si esto lo hacemos bien invertimos.

En realidad todos nosotros tenemos educación financiera, parte de esa educación la heredamos de nuestros referentes, que por lo general son nuestros padres y la otra parte la adquirimos con la experiencia de vida.  La educación financiera es el conjunto de conocimientos y hábitos de dinero.

Cada día usamos dinero, comemos, nos vestimos, trabajamos, nos vamos de vacaciones, usamos la luz, en fin, todos los días hacemos uso de nuestra educación financiera.

¿Entonces si es algo que usamos a diario que hago yo intentando explicar que es? Pues el motivo es que cuando usamos este término nos parece que es una educación muy especial y que solo la tienen las personas con mucho dinero, nada más lejos de la realidad y para confirmarlo hice un test a decenas de personas, estos son los resultados.

De cuatro preguntas básicas que hice el valor medio es 3 aciertos, esto me lleva a confirmar lo que yo sospechaba, tenemos más conocimientos de educación financiera de lo que creemos pero al autoevaluarnos nos calificamos muy bajos, más de un 64,3% considera que su EF es baja.

Esta lectura me lleva a dar buenas noticias, tenemos más EF de la que creemos y si esto es así ¿Porque no tenemos los resultados que nos gustaría tener en esta área? Como dije en un párrafo anterior, la educación financiera requiere de conocimientos y hábitos, así que lo que nos está fallando son los hábitos. Pasa lo mismo que con la comida, todo el mundo sabe cuales son los alimentos más saludables para nutrir nuestro cuerpo, pero no siempre comemos lo que más nos conviene.

Entonces vamos a centrarnos en hábitos:

Un hábito es una conducta llevada a cabo con regularidad, es decir, repetida en el tiempo, que es aprendida –no innata– y que requiere de poco o ningún compromiso racional. A medida que cobramos consciencia de ellos podemos aceptarlos y normalizarlos o bien sustituirlos por otros que nos resulten más convenientes o más saludables

Estos son varios hábitos saludables que te ayudarán a tener los resultados que te gustaría:

1- Planificar: Anticipar y programar acciones para poder alcanzar tus objetivos. Por eso uno de los primeros pasos es saber qué queremos hacer con el dinero que llega a nosotros, si no tenemos proyección de futuro es difícil hacer un buen plan. Sueña en grande y pasarán cosas gigantes

2- Ahorrar: Guardar dinero de hoy para tener un futuro brillante

3- Presupuestar: Hacer una relación de  ingresos y gastos para darte verdad y saber realmente a donde va tu dinero.

4- Proteger: nadie tiene el futuro comprado, busca mecanismos que te ayuden minimizar los impactos económicos de situaciones fortuitas en tu familia, con un fondo de emergencia para imprevistos cotidianos, fondo de liquidez y reserva para asegurar inversiones, y comprobar en caso de muerte o invalidez como se quedaría tu familia, si es necesario utilizaremos aseguradoras para este fin.

5- Jubilación: Tener presente cuanto antes esta etapa de nuestra vida, para que cuando llegue el momento disfrutemos de la jubilación que nos merecemos, sin depender única y exclusivamente del estado.

6- Endeudamiento: Manejarlo con mucho cuidado, antes de tomar esta decisión hacer una buena planificación.

7- Inversión: es el medio que te ayudará a alcanzar los objetivos a largo plazo, antes de poner en marcha este hábito debes de tener muy integrados los hábitos anteriores ya que toda inversión tiene un riesgo, si lo haces bien es el aliado perfecto para tener buenos resultados.

Después de leer estos 7 hábitos te habrás dado cuenta que si tienes buenos conocimientos de EF, ya que todo lo que dije no es nuevo para ti, ahora que ya eres consciente sólo queda ponerlo en marcha y obtendrás lo que definimos como educación financiera de calidad.

Organiza, planifica y sueña.