4 reglas y 1 clave para las finanzas de un emprendedor.

Cuando nos iniciamos en el mundo del emprendor, no pensamos en todas las cosas nuevas que tenemos que hacer. Es muy habitual encontrarte con emprendedores que no tienen claro que ser emprendedor es ser un empresario, o sea que ya eres dueño de tu propia empresa. Eso conlleva una serie de tareas asociadas que no suelen enseñarse. Una de ellas es la gestión financiera de una empresa.

Cuatro reglas y una clave, para que tus finanzas de emprendedor estén en buenas condiciones y sientas que tu negocio está generando beneficios.

 

1ª Regla: Mantén el control de la economía de la empresa.

Subcontratar una asesoría o una gestoría no es llevar el control de la economía. Ellos te ayudarán a hacer números, presentar impuestos, mantenerte al día con obligaciones que tienes como emprendedor, pero no van a decirte si tu negocio es rentable o no, porque eso tienes que decidirlo tú.

¿Haces números a final de mes o a final de año? Si tu respuesta es no, ¿Cómo vas a saber lo que has ganado?¿Dónde está invertido el dinero generado? ¿Cuánto dinero aportas a tu familia? ¿Es rentable tu negocio?

Es fundamental que tú lleves el control económico de tu empresa, tienes que tener datos y saber cómo es la gestión.Tú eres el único que sabe realmente a dónde quieres que llegue tu empresa. Puedes hacerlo con papel, bolígrafo, ayudándote de una calculadora o utilizando una hoja de cálculo. Hazlo como quieras, pero a final de cada mes, tienes que tener un resumen de tus ingresos y gastos. Es lo mínimo para lograrlo.

2ª Regla: Tener dos cuentas bancarias. La cuenta bancaria de tu negocio, no debe ser la misma que la de la familia.

Revisando contabilidades de empresas con las que he colaborado, me he encontrado recibos de la pescadería, la cuota del colegio, entradas de cine y un largo etcétera. Los recibos que cubren las necesidades de una familia, no se pueden mezclar con los de tu empresa. La familia no debe consumir el negocio y el negocio no debe consumir a la familia. Si por una circunstancia ajena, el negocio se ve afectado por una crisis no debe perjudicar a la familia y viceversa. Pon los ingresos y gastos de tu empresas en una cuenta y los ingresos y gastos de tu familia en otra.

3ª Regla: Tú eres el primero en cobrar

Es muy habitual que los emprendedores vivan de lo que sobra. Primero pagan alquiler, luz, empleados, seguros… Todo está por delante y además, no tienen en cuenta su salario, por lo que a veces no llegan a facturar lo suficiente y se quedan sin cobrar .

Si has tomado la decisión de ser emprendedor, ya te habrás dado cuenta de todo el trabajo que conlleva, no es lo más cómodo del mundo, pero si lo has decidido, haz que merezca la pena, tratando de conseguir una mayor capacidad económica y mejor distribución de tiempo.

4º Regla: Reserva los impuestos en el momento que cobras facturas.

Cada tres meses tu asesor te dice lo que tienes que pagar de impuestos. Si tu respuesta es: ¿pero cómo puede ser tanto? Pues es muy sencillo. Si tienes que pagar esa cantidad es porque ya la has cobrado antes en tus facturas.

El cliente cuando te abona una factura aporta una cantidad de IVA que posteriormente te verás en la obligación de ingresar a Hacienda. Ese porcentaje no es tuyo. Guardarlo para entregarlo a final del trimestre y así no pasar un mal rato buscando de dónde sacar ahora el dinero sin que afecte a la empresa. Si tienes que buscarlo, quiere decir que has gastado un dinero que no era tuyo.

No sólo se ingresa el IVA, también el IRPF, así que reserva una parte de los ingresos para impuestos. Si luego te sobra, lo devuelves a la cuenta de la empresa.

Por último te comparto la clave: Siéntete bien con toda la gestión de tu negocio.

Esta parte es fundamental. Si no puedes sentirte bien con la gestión de tu empresa, no debes ser empresario. Tienes que encontrar la fórmula perfecta para ti, para que puedas hacer todo esto sin que sea un quebradero de cabeza. Si lo haces con resistencia los resultados no van a ser lo que a tí te gustaría, ya que por acabar pronto, no vas a prestarle la atención que realmente necesita esta área.

Si pones en marcha estas cuatro reglas con la clave como principio fundamental, tus finanzas de emprendedor mejorarán notablemente.